Algo más que palabras

Algo más que palabras

miércoles, 20 de julio de 2016

Seguiré escuchándote

Vamos a empezar con buen pie. Yo me centraré en escribir y tú te centrarás en abrir tus cinco sentidos al máximo a medida que me lees, ¿vale? Es muy importante que prestes atención a cada una de mis palabras, porque cuando menos te los esperes te serán útiles. No voy a mentirte, no voy a prometerte una lectura con unicornios o arco iris, mi intención no será hacerte creer en un mundo único y maravilloso en el que todo es posible, dejémonos de fantasías y reflexionemos sobre lo verdaderamente importante, la realidad. Quizás aún no tengas la suficiente edad para comprender todo lo que quiero explicarte en esta carta, pero como padre, es mi deber advertirte acerca del mundo que te rodea ahora y por el cual, en unos años, estarás luchando. No hace falta ser adivino para ver que serás de esas personas que se dejarán la piel por aquello en lo que creen. A medida que crezcas yo también me haré más viejo, supongo que eso si lo entiendes, pero mientras que tú cada vez serás más lista y curiosa, yo tendré más limitaciones. Prométeme que tendrás paciencia conmigo y te prometo que no seré un obstáculo que limite tus sueños, prefiero ser más bien una biblia de recuerdos, a la que puedas acudir cada vez que lo necesites. No voy a obligarte a que aprendas de mis errores, quiero que aprendas de los tuyos propios, que te arrepientas de las cosas que haces, y que en un futuro pienses ‘que estúpida fui, ahora soy más inteligente y no lo volvería a hacer’, y que caigas de nuevo en el mismo error, porque eres humana, y eso es fantástico. Por ello aprende a seleccionar también a la gente que te rodea, no soy quien para prohibirte que tipo de amigos quieres tener, yo ya elegí en mi vida, y ahora te toca a ti. Sin embargo, me reservo el derecho a cabrearme si empiezas a salir con un chico que no me gusta, lo siento pero no es negociable, simplemente quiéreme y no me lo tengas en cuenta.