Hasta que llega alguien que rompe tus esquemas, ese
es el punto de inflexión en tu vida; ese es el momento en que todas tus
creencias se desmoronan y realmente no tienes idea de qué creer. Todo aquello
que habías estado construyendo durante años, durante toda tu vida, se viene
abajo de golpe, todo. Pero lo gracioso es que no te importa, no te importa. Lo
aceptas y punto, no te preocupas, no te preocupas… y sonríes… y te encanta.
Hasta que llega ese alguien y rompe tus esquemas, tus instintos, tus miedos… hasta
que llega y rompe tus lágrimas con su pulgar, con un beso en tu mejilla, con un
susurro en la madrugada. No sabes que decir, no sabes cómo actuar, ni si quiera
puedes decir que tienes personalidad, ni si quiera puedes decir que te queda
alma… pero llega esa persona y rompe tus esquemas, se lleva esos pedacitos y
los reconstruye, de hecho, te vuelve a construir a ti, de arriba abajo, cacho a
cacho y te sientes mejor, mucho mejor, sabes que esa persona te ha hecho mejor,
más pura, más humilde, más humana y con un corazón a prueba de balas, porque
llega esa persona y se convierte en tu escudo impenetrable, en la fuerza que te
falta, en el sueño de tus noches, en las razones de tu sonrisa. Y es que llega
ese alguien que rompe tus esquemas, que te recuerda que tu corazón puede volver
a bombear tan fuerte al ritmo de una canción, que te pasarías toda tu vida escuchándola
una y otra vez, hasta el fin de tus días… Porque llega ese alguien que lo pone
todo patas arriba y te enseña que el mundo, se puede ver de una forma distinta…
Ahora que has llegado hasta aquí: Tienes varias secciones distribuidas en etiquetas (a la derecha), más abajo observarás que las entradas también se distribuyen en años y meses, si quieres saber sobre mí, todo está situado a pie de página y por último, gracias por visitar este blog y vuelve cuando quieras, eres bien recibido/a. UNA SONRISA GRATIS DE REGALO PARA TI :)
Algo más que palabras
martes, 25 de febrero de 2014
domingo, 23 de febrero de 2014
Se hace de querer
Apareciste de la nada, como si una ráfaga de viento te pusiera bajo mi ventana. En ocasiones es difícil seguir ocultando lo evidente, por mucho que uno se lo niegue y reniegue una y otra vez, todo acaba saliendo de alguna forma al exterior, todo se acaba notando, todo se acaba sintiendo...
-No me encuentro bien, sabes? Tengo nauseas, mareos y vómitos, no como, no duermo, tengo fiebre y la piel de gallina, no suelto los cigarros en todo el santo día y no dejo de llorar. Empiezo a pensar que tengo algún tipo de enfermedad.
-No.
-No qué?
-Que no estás enferma.
-Cómo lo sabes?
-De quién te has enamorado?
miércoles, 19 de febrero de 2014
Hablando de sorpresas
Te admiro, admiro la forma en la que te tomas las cosas sin que parezca que te preocupan lo más mínimo, la forma en que discurre tu mente, haciendo parecer que estás como una cabra, pero que en realidad significa que tienes claras tus prioridades. Admiro tu gran desfachatez y que te importe tan poco, realmente me parece encantador, y que te dejes llevar, lejos, te da igual dónde porque eso es lo de menos si te sientes a gusto con todo lo demás. Porque es fantástico que te pierdas entre las palabras de cualquier libro, o entre los efectos especiales de una película de acción, que te rías con cosas que ni yo misma entendería, y que seguramente el resto del mundo tampoco; que descubras ese universo paralelo que hay para todo y que nadie más ve, que seas el pionero de tantas cosas inexplicables y estúpidas, pero con tanto significado. Te admiro, porque haces que todo tenga sentido sin que te des cuenta, te admiro porque aprietas pero no ahogas, y con eso ayudas más de lo que te imaginas, porque eres un escéptico de todo, porque hace falta mucho para alcanzarte...
Y aquí estoy, admirándote, esperando que vuelvas a sorprenderme con dos cervezas en la mano y una noche de pensamientos locos e inalcanzables para cualquier ser humano racional. Porque de eso de trata, de hacer que nos sintamos diminutos a medida que nuestras mentes se dejan llevar por la locura y los pocos grados de alcohol que llevemos en el cuerpo.
domingo, 2 de febrero de 2014
She is the midnight
Me recuerda a la vida, cada vez que le miro a los ojos, me recuerda que aún es vida. A pesar de las lágrimas no deja que olvide que somos más de lo que creemos y a pesar de los no abrazos, consigue que me sienta más protegida que nunca. Me recuerda a la vida, aunque no tenga su olor cerca, aunque a penas le vea sonreír, aunque no hay bien que por mal no venga, me recuerda que todo es posible aun teniendo esa sensación de que puede que no lo sea. Me recuerda a la vida, y es todo lo que me hace falta, pues hace que mi locura sea un mundo que merezca la pena, o que al menos lo parezca. Por eso me recuerda, me recuerda a la vida, que por muy muerto que estés, siempre existe ese día. Que ni el tiempo, ni el espacio, ni la puta estupidez de las personas que invaden esto que llamamos Tierra pueden hacer que la idea de vida sea única e inmutable, ni si quiera tú y yo vamos a sentir la vida de la misma forma y aún así, me recuerdas a la vida; que te golpea una, dos, cinco y veinte mil veces en un mismo día. Me recuerdas a la vida porque arrasa sin piedad con todo lo que se interfiere en su camino, porque no importa nada ni nadie, no importa... porque es tu vida, porque tú eres vida...
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