Algo más que palabras

Algo más que palabras

miércoles, 29 de enero de 2014

Sólo escucha

Hagamos que todo se ponga patas arriba, ayúdame a renovar mi vida, a sentir sin esperar nada de los demás, a confiar en ti como si fueses mi hermano, mi protector, esperando a que cuides de mí. Démosle la vuelta al mundo, volvámonos locos por un instante y olvidemos todo aquello que hace que nos preocupemos por los problemas. Seamos jóvenes de nuevo, como niños que deciden jugar con el barro sin miedo a mancharse, seamos unos críos por una noche y haz que me sienta única, irrepetible, inigualable... Porque sólo tú consigues eso, y es extraño. 
Sé mi amigo esta madrugada, porque te necesito a mi lado, y te invitaré a una cerveza para celebrar que he conocido a alguien por el que dejarme la piel en todo aquello que me proponga. Y permíteme que conozca tus inquietudes y tus pasiones, todo aquello que te hace rendirte y aquello que te hace luchar hasta la muerte, a cambio te prometo una mano para cuando caigas, unos hombros para cuando llores y una palabra alegre por cada lágrima de tristeza. Prométeme que estarás en lo bueno y en lo malo, y tendrás una hermana para toda la vida, porque de eso se trata, no? Porque tenerte como hermano seguramente sea lo más grande que le pueda pasar a alguien.


domingo, 26 de enero de 2014

La ventana

Es en ese momento cuando te das cuenta, de que vale la pena detenerse un instante en mitad de ese camino que llevas recorriendo durante toda tu vida... dejar de avanzar no es malo si ello no conlleva el dar pasos hacia atrás...
Detente, respira y observa, puede que el paisaje que te envuelve sea el inicio de lo que necesitas para seguir con energía ese camino que en ocasiones, te cuesta andar...
Y no importa perder media vida si con ello puedes llegar al destino deseado, y terminar siendo feliz...
Porque siempre he estado oyendo eso de que te echarán en cara antes las cosas malas que las buenas... pero como siempre, no estoy de acuerdo, porque todo lo malo se acaba olvidando cuando la realidad es tan buena, que supera la ficción...

viernes, 17 de enero de 2014

En las sombras


Yo prefiero seguir en el anonimato, para qué engañarnos. Prefiero pensar que las cosas están bien como están. Y no, no es que sea conformista, ni por asomo. Se trata de prevenir antes de curar. Y no, a pesar de esconderme en mi enorme caparazón en todo momento, no me considero una cobarde, sino más bien precavida. Siendo sinceros, quizás esté cerrándome algunas puertas, quizás esté cerrándolas todas, absolutamente todas, pero no me siento preparada para abrirlas, y seguramente cuando lo esté, descubra que detrás no hay nada, ironías de la vida.

Me seguiré pegando mis comeduras de olla el tiempo que sea necesario para detener el tiempo, para relajarme y para apaciguar mi respiración, porque hay momentos en los que llego a asfixiarme con esta situación, y a veces está bien, pero de vez en cuando necesito ese oxígeno que hace que mi sangre pueda seguir circulando por mis venas, sin sentir que sólo es cuestión de días. 



martes, 14 de enero de 2014

Quizás...

Hay momentos en que pienso si de verdad es lo que quiero, si me merece la pena todo esto. Me he dedicado toda la vida a recorrer lugares nuevos, empezando siempre desde cero, dejando el pasado atrás continuamente, revolviendo toda mi existencia para encontrarme a mí misma. Viajes, viajes y más viajes, el sustituto perfecto del alcohol para olvidar penas, y así recordar que de vez en cuando puedo ser esencia en este mundo. Quizás recordar no sea tan malo como dicen, quizás sea la mejor forma de aprender y de saber vivir con ello. Madurar lo llaman los adultos…
Y lo sigo buscando desde lo alto de una nube como las oscuras golondrinas buscan aún aquel famoso balcón, como mis manos buscan su pelo en una noche de verano, como mis labios esperan rozar los suyos por primera vez. Pero no, las hojas ya han caído, y es el momento de marchar a casa. No sé quién es, pero pasa por mi mente muy a menudo, guarda mis sueños, vela en mis noches de guerra, sufre en silencio mis heridas, provoca que mi corazón sonría, le da una razón de ser a mis suspiros  y me riñe para que no pierda el norte, para que siga cuerda…


Quizás ya te he encontrado y aún no me he dado cuenta...




viernes, 10 de enero de 2014

La idea de felicidad

Dicen que la felicidad se encuentra a la vuelta de la esquina, dicen que quizás tenga forma de persona, de libro, o incluso se asemeje a una simple puesta de sol. Continuamente escuchamos que no es fácil alcanzarla, que requiere mucho sacrificio y paciencia, que no todos la llegan a conocer y que sólo aquellas personas que saben lo que quieren llegan a ser felices.
He estado dando tumbos toda mi vida de aquí para allá, con la idea de salvarme de mí misma, de desprenderme de cosas, de olvidar. Mi existencia hasta ahora se ha basado en un continuo borrón y cuenta nueva, pensando que de esa forma podría llegar a sonreír un poco más de vez en cuando. Y no me arrepiento la verdad, pienso que eso es de cobardes. Siempre he tenido la sensación de haber hecho lo que mi corazón me pedía, incluso cuando las circunstancias no me lo habían permitido, siempre he encontrado alguna forma para salirme con la mía, y eso me reconforta porque sé que no he perdido el tiempo en absoluto.
He abandonado muchos lugares física y mentalmente, he quemado cosas del pasado porque sentía que era necesario para poder seguir caminando, he alejado a personas y me ha dolido, pero también he dado la bienvenida a gente maravillosa que no cambiaría por nada del mundo.
He saltado al vacío a pesar de saber que era una locura. He creído en lo imposible hasta el punto en que este concepto dejase de existir. Y cuando han cuestionado cada una de mis elecciones, muchas veces he demostrado que se equivocaban, que no todo es tan malo como lo pintan.
Es por eso que sonrío cada vez que alguien habla de la felicidad. Todos creen saber sobre el tema, opinan de ella como si se tratase de algo propio y es que en realidad es una idea que se nos ha implantado desde que éramos enanos. 'Pues si todos los mayores la buscan, debe ser algo bueno' y a partir de ahí dedicamos nuestra vida a buscarla, sin importar nada más, únicamente nuestra felicidad.
Pero lo que no sabemos es que somos nosotros los que nos tenemos que dejar alcanzar por ella. Porque seamos sinceros, nos empeñamos muchas veces en cerrar los ojos cuando algo no es de nuestro agrado y no nos damos cuenta de que sólo hay que mirar, que todo tiene un doble fondo, una segunda cara, y que sólo cuando uno empieza a vivir sin preocuparse por encontrarla, conseguirá ser feliz de verdad, o como me gusta pensar a mí, conseguirá tener una ligera noción de ella, pues aún hay mucho más por descubrir.



Quiero agradecer a todas aquellas personas que me leen y me recuerdan que aunque seamos un diminuto grano de arena en el desierto, podemos marcan la diferencia.
Gracias por vuestro enorme apoyo y por hacerme feliz aun en los días más difíciles.

miércoles, 8 de enero de 2014

Todo es tan relativo

No me preguntéis por qué, pero tengo la manía de pasarme el día con la ventana de mi habitación de par en par, aunque haga frío, tengo suficiente con que mi mente se encierre por sí sola como para sentir que mi cuerpo también lo esté.
He pensado demasiado, y cuando digo demasiado, es DEMASIADO, más de lo que aconsejaría a cualquier persona. Últimamente han pasado demasiadas cosas que han conseguido alterar mi tranquilidad, que han hecho que mi calma sea un estado pasajero de a penas dos sonrisas, que quizás sea más de a lo que cualquiera podría aspirar, pero en estos momentos lo que se tiene y lo que se deja de tener en mi situación es demasiado relativo, todo es demasiado relativo, TODO.
Sentir es una virtud, de la cual carezco continuamente, o más bien me gusta pensar que lo hago, un corazón de piedra siempre ha sido más sano. Pero después está ese día en que llega un algo que te rompe los esquemas y que pone tu cabeza patas arriba, sobre todo después de haber perdido demasiado y tan rápido, un algo que no podría explicar y que de verdad estoy sintiendo que hace que pierda la cordura poco a poco.
Siempre me he planteado si quizás esté loca, si mi cabeza en realidad carece de sentido común y yo no me doy cuenta, y me mata esa idea. Seamos sinceros, no puedo llegar a controlar esta situación, ni si quiera tengo fuerzas para hacerlo y por supuesto no sé de dónde narices las voy a sacar, porque estoy aquí escribiendo como si fuese un loco en un manicomio que escribe en las paredes palabras sin sentido, en vez de centrarme en lo que de verdad importa en estos momentos... pero de verdad... no puedo...



viernes, 3 de enero de 2014

El límite

Soy una rebelde sin causa, qué se le va a hacer... Viajo sin rumbo, en un mar de mentiras, sobre un barco hecho de verdades... Las olas hacen que se tambalee todo mi mundo, todo aquello por lo que sigo adelante, pero qué se le va a hacer. Sí, soy una rebelde sin causa buscando excusas baratas para salir a la calle sonriendo...
Soy una rebelde sin causa, que decide vivir bajo principios, bajo ideales que han sido consumidos por miradas de desprecio y superioridad hipócrita... 
Y es que siento todo aquello que hago en el momento preciso y paso mis días buscando razones por las que, a duras penas, sigo en pie... 
Siempre espero que sea el tesoro el que me encuentre a mí, porque no tengo tiempo para perder en búsquedas inútiles... 
Vivir el instante es mi pasión... emborracharme, fumar, saltar desde metros y metros de altura al agua, perderme en un bosque, bañarme desnuda en la playa, en piscinas ajenas, dormir en cementerios, volar a ras del suelo, correr sobre el hielo, sufrir el sueño eterno... vivir sin dueño... al límite.  Pero, qué le voy a hacer, si soy una rebelde sin causa...


jueves, 2 de enero de 2014

NO MÁS

Estoy demasiado cansada de escuchar las mismas palabras bonitas de siempre, y al fin y al cabo, noto que son palabras vacías y tengo la sensación de ser manipulada. No se puede tener siempre lo que uno desea o lo que necesita para vivir, pero nadie nos enseñó a cómo sobrellevar el no desear algo o el que no necesitemos ese algo para sobrevivir. 
Desde pequeñita me hicieron creer que todos, absolutamente todos, tenemos un destino, y en él están las personas que necesitamos en nuestra vida, y está ESE ALGUIEN que a todos nos hace falta para poder seguir adelante en los momentos más difíciles, por el que estarías dispuesto a dar la vida, el que te hace esbozar una sonrisa cada mañana al despertarte a su lado y que te riñe cuando trabajas más de la cuenta y no le has guardado un cachito de tu tiempo para estar a su lado.
No es tan sencillo apostarlo todo por algo y por alguien después de todo, y todo aquel que diga que sí lo es, seguramente no haya estado enamorado. "ENAMORADO". Esa es mi palabra tabú. Envuelve tantas cosas que odio en una persona… celos, desconfianza, inseguridad, envidia, miedo, muerte… sí, muerte. Dejas de vivir por ti y vives por otra persona, dejas de ser propietario de tu vida, dejas demasiadas cosas de lado por una persona, que al fin y al cabo, luego te das cuenta de que ni se lo merece. 
Pero el ser humano es inútil, y nos empeñamos en hacer que nuestra vida dependa de otra persona, porque eso… eso nos hace felices. Y creedme, si yo pudiese lo haría, lo dejaría todo por ese alguien… pero ya no sé que es eso de estar enamorada… ni lo sé… ni me apetece.