Podría escribir sobre lo de siempre, podría maquillar mis
sentimientos en palabras bonitas y que suenen bien para quitarle gravedad al
asunto. Pero no quiero hacerlo, hoy no, no estoy dispuesta a seguir
detrás de un escudo que parece irrompible, porque está hecho pedazos hace ya
unos cuantos años. Nadie me advirtió que vivir era tan duro, nadie tuvo el
valor de mostrarme que en menos de una milésima de segundo te puedes ver
hundido en la mierda. Me alimentaron de esperanzas, de sonrisas y de milagros,
me hicieron creer que había una segunda oportunidad para todo, y que a la
tercera iba la vencida, que podemos intentarlo una y otra vez hasta que nos
salga bien, y nadie me preparó para poder soportar tanta pérdida junta, nadie
se atrevió a confirmarme lo que desde siempre había sabido, que cuando uno no
puede más, hay otra piedra que golpea más fuerte y te obliga a quedarte tirado
en el suelo, desangrándote como una presa recién cazada. Perder a cuatro
personas a las que has querido más que a ti misma en 1 año, eso sí es tener
mala baba por parte de quien quiera que haya consentido esto. Y por eso estoy aquí,
siendo trasparente, dejando ver lo que más temo que vean, que yo también me
rompo, que no soy inmune a todo lo que me echen, y que por ende puedo ser más
humana de lo que la mayoría piensa acerca de mí. Y no te engañes, no busco
consuelo por tu parte, sólo necesitaba desahogarme.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Opina lo que quieras, estás en tu derecho, viva la libertad de expresión ;)